CUATRO POEMAS

I

Entre mí y mi voz se abrió un abismo

y yo me despeñé, el verso huye.

Las palabras trenzan su espesura

en mis pupilas. Intento

traspasar mis sentidos al papel,

crucificar mi alma en el poema.

Entre mí y mi deseo, precipicios de espuma

rompen contra las rocas la esperanza.

Cómo hallar mi voz tras los abismos,

atrapar su inquitud, diamante frágil.

Entre mí y mi voz cruje la sombra.

 

Ángeles Dalúa